Con la llegada de la fotografía digital, han cambiado las reglas del juego. Donde antes había que cuidar el tipo de película e iluminación, ahora las cámaras digitales más o menos pueden adaptarse a cualesquiera condiciones: basta ajustar el balance de blancos, y listo, conseguimos colores más o menos constantes en todos los casos.
Sin embargo, esta es una adaptabilidad un tanto ilusoria. Aunque a primera vista parezca que los ajustes funcionan de forma adecuada, en realidad tenemos otros factores limitantes, tanto para foto como para vídeo:
Al iluminar una escena, necesitamos por tanto elegir una luz del color adecuado para aprovechar al máximo tanto la escena en sí, como las características del modo de grabación que estemos utilizando. Una menor resolución en azules, puede hacer recomendable utilizar una luz más cálida o de menor temperatura de color, como 3200K, mientras que un fondo para croma azul puede requerir temperaturas más altas, como 6400K o incluso 7200K.
También debemos tener en cuenta los distintos focos de luz en la escena, y el efecto final deseado. El efecto de doble sombra, una más cálida y otra más fría, puede resultar artísticamente deseable en algún momento, o puede arruinar por completo una por lo demás buena toma. La iluminación en exteriores, puede variar drásticamente dependiendo de la altura del sol y las condiciones atmosféricas, pasando desde temperaturas de 7000K hasta menos de 3000K en un mismo día, y llegando a variar entre 2000K y 10000K según la situación geográfica. Esta variación, lo peor de todo es que ni siquiera es uniforme, pudiendo darse el caso de pasar de 3000K por la mañana, pasando a 7200K a media mañana, bajando hasta 5600K al mediodía, unas nubes a media tarde pueden volver a llevarnos hasta 8000K, para terminar con una puesta de sol a 2000K.
Por tanto, para aprovechar al máximo el rango dinámico de la grabación, es necesario controlar, corregir y reajustar la iluminación a lo largo de prácticamente toda la sesión, adaptándose en cada momento a las condiciones, o alterándolas en función de nuestras necesidades y posibilidades:
Con todo, tal vez la solución venga algún día de mano de LEDs RGB como apoyo de iluminación, permitiendo ajustar automáticamente la temperatura del color... y quién sabe, tal vez incluso sincronizándose con el ajuste en cámara para obtener un mayor control en el revelado. Aún así, siempre quedarán tomas en las que necesitemos alterar las condiciones de escenas de mayor envergadura, para lo que sólo quedará esperar a sensores con mayor rango dinámico, o realizar los ajustes de toda la vida.
Enlaces:
También llamado "aleación con memoria", el nitinol o aleación de níquel y titanio, es una de las mayores curiosidades de los últimos tiempos. Y desde que me ha llegado el pedido de unos trozos conseguidos a precio de ganga -dentro de lo que cabe para un material que suele salir por un ojo de la cara- se ha convertido en un pequeño objeto de fascinación. ¿Cómo es posible? ¿cómo funciona? ¿cómo se puede usar?
La curiosidad del nitinol, o flexinol o cualquier otra marca comercial de turno, es que su aleación está optimizada para sufrir un cambio de fase de martensita a austenita por encima de determinada temperatua (70ºC, 45ºC, suelen ser temperaturas habituales). Unido a que presenta bastante resistencia a la corriente eléctrica, calentándose con bastante facilidad, se convierte en un gran invento para cualquier cosa que podamos querer que cambie de forma bajo un impulso eléctrico. Lo más simple: muelles hechos de nitinol, que bajo un impulso eléctrico ejercen presión.
El pedido que me ha llegado, son unos bobinas laxas de cable de nitinol de 0.016", de color oscuro ligeramente azulado por fuera y plateado al cortarlo. Tensado recto bajo temperatura, esto es, "entrenado" para la posición completamente recta. De por sí, esto sirve para más bien poco. Si colgamos un pequeño peso de un lado, para que doble un poco el cable, podemos levantarlo calentando el cable, o enchufándole corriente. Con una pila de petaca de 4.5V es suficiente para conseguir un pequeño movimiento... que puede ser divertido para algún juguete o gadget, tal vez algún robot muy simple, y poco más.

Dada la "decepción" inicial, y que es más divertido aprender metiendo la pata, y que una bonita fuente de alimentación de 13V y 5A me estaba mirando como pidiendo ser conectada... ¿por qué resistirse? ![]()
Nada más conectarla, a unos 15cm de cable, empezó el aprendizaje:
Peligros de incendio y un trozo de tela chamuscado más tarde, vamos a la fase siguiente: cómo hacer un muelle, o lo que sea que pueda hacerse útil con todo esto.
En RobotShop (USA/Canada) venden un actuador lineal basado en nitinol, aparte de otras cosas basadas en nitinol:
La forma es algo rara, parece que bastante poco optimizada y a un precio un tanto desorbitado. Aunque parece tener una fuerza bastante decente (11N a 22N).
La idea del muelle, es que tenga una longitud concreta "programada" -sea larga o corta- mientras se le aplica un esfuerzo de extensión o contracción respecto a ella. De forma que si le metemos corriente, empujará o tirará de lo que haya enganchado a él.
Para hacer el muelle en sí, nos encontramos con que el cable tiene unas cualidades curiosas:
En este tutorial de Instructables -para por su parte hacer algo bastante inútil- nos explican cómo hacer un muelle de nitinol algo cutre:
El problema, es que cuesta bastante enrollar bien el cable, mantenerlo tenso al calentar, o calentarlo de forma uniforme. Por lo que el siguiente paso es... aprender a hacer muelles como es debido:
Algunos de los puntos del tutorial requieren algo más de trabajo, aunque prometen ofrecer mejor calidad. desde luego la sección de seguridad al trabajar con cables es altamente recomendable, y la idea de usar un taladro es bastante simple:

De esta forma, enrollando sobre un clavo atrapado junto al cable dentro del taladro, dando vueltas lentamente (taladro con control de velocidad gradual), salen unos muelles bastante majos. El mayor problema, es que a nada que se suelten, el efecto memoria vuelve el nitinol a una forma casi recta.
Para evitar el efecto memoria, antes de soltar el cable hay que calentarlo, por ejemplo con una cerilla o sobre una vela... pero si no se calienta de forma del todo uniforme, luego puede salir algo un poco chungo.
Aún así, esta forma tan "chapucera"... ¡¡FUNCIONA!! ![]()
Lo siguiente por probar será una mejora del prodecimiento:
A ver lo que sale ![]()
Enlaces:
Se va la luz, y ¡plof! todo a la mierda. Pues no, eso no mola. Encima si la luz no se va del todo, sino solo "parpadea", una caída de tensión. Te quedas mirando como un imbécil mientras el equipo arranca, intentando recordar cuándo ha sido la última vez que has guardado... y cuántas cosas tenías por ahí sin guardar.
Esperando que no se estuviese guardando nada justo en ese instante, con lo que posiblemente se quedaría a medias, inútil lo viejo e inservible lo nuevo. ¿Cuándo hiciste el último backup?... buf, mejor ni pensarlo.
La solución a los problemas, se llama SAI (Sistema de Alimentación Ininterrumpida) o UPS en inglés (Uninterrupted Power Supply).
Básicamente, es una batería para el PC, con algunos cachivaches más tipo estabilizadores de forma de onda, protector contra rayos de tormenta, y cosas así. Dependiendo del modelo y tecnología del SAI en cuestión, tendrá unas cosas u otras.
Aparte de eso, la forma de onda de salida puede ser sinusoidal o "pseudo sinusoidal" (digital cutre para los amigos). Obviamente la sinusoidal es mejor, pero también más cara. Y si de todas formas al de un metro de cable la vamos a convertir a 12V/5V estabilizados, tampoco es que haga tanta falta.
La última, los On-Line, es la mejor. También cara de cojones, mucho más de lo necesario para protegerse en casa o SOHO. Las interfaces mecánicas, que suelen ser ruedas bien pesadas con la energía almacenada en forma de momento, esas sí que son caras de cojones y pesadas otro tanto.
Entre las dos primeras tecnologías, son razonables para SOHO, tenemos pros y contras:
¿La decisión? Todo depende de la calidad de la corriente que llegue, del tiempo que se quiera que aguante, y dónde se vaya a colocar. Los Line Interactive aguantan más y corrigen mejor la corriente, aunque hay que fijarse en que corrijan también las tensiones altas, no solo las bajas. Los Off-Line resultan más discretos al ponerlos en el puesto de trabajo.
Al final la elección depende de cada caso, sin olvidar el tema clave del presupuesto, aunque una cosa está clara: vale la pena tener al menos uno.
Más información: Tutorial de Topologías UPS en Unicrom.
Un inventor chino ha presentado una forma curiosa para aumentar la eficiencia de los sistemas de transporte, con un sub-transporte acoplable que evite paradas del tren principal:
Desde luego es una idea curiosa y relativamente simple, que podría ahorrar tanto tiempo a los pasajeros como gasto energético en los trenes... aunque habría que analizar mejor la fiabilidad y seguridad del sistema.
Parece una ideas bastante realistas, más que algunas otras propuestas hasta el momento, y con unos requisitos de infraestructuras bastante razonables.
(vía Deputy Dog)
Hace 50 años, me habrían matado sin pensarlo dos veces.
No, no se trata de nada que haya hecho, sino de una cosa aparentemente insignificante que tengo en la palma de mi mano: un disco duro de 120GB que tengo en la palma de mi mano.
Recordemos la situación mundial hace 50 años, un 19 de Enero de 1958:
Esos 40KB de memoria fueron uno de los secretos más importantes y mejor guardados de la época, junto con sus procesos de fabricación y tecnologías afines.
¡Eso son 3.000.000 veces menos que lo que tengo en la palma de mi mano!
Hace 50 años, posiblemente no hubiese 120GB de almacenamiento digital ni juntando el mundo entero.
Mirando este disco duro de 2.5" en su cajita externa USB, a simple vista puedo identificar al menos 10 tecnologías por las que hace 50 años más de una persona no habría dudado en pegarle un tiro a otra sólo para conseguirlo:
No dejo de preguntarme por qué cosa de dentro de 50 años estaría dispuesto a matar a alguien.
Acabo de ver una hermosa recopilación de diagramas de puentes de mando de Star Trek (vía Microsiervos) y no puedo sino reaccionar como cualquiera que se haya visto todos los capítulos y películas de Star Trek después de haberse pasado años diseñando naves espaciales de pequeño: ponerme a hablar sobre ergonomía y realismo. Unido a mi eterna odisea en pos de construirme la estación de trabajo perfecta, parece algo inevitable ![]()
Está claro que estos puentes de mando son escenarios diseñados para resaltar los valores cinematográficos de una secuencia de guión determinada, sin embargo no hay que subestimar a sus creadores y pensar que sólo se quedan en eso. Aún más: no tenemos por qué quedarnos en el mero sustrato del celuloide, sino que podemos usar estas ideas como punto de partida para discutir aspectos más interesante, y mucho más prácticos.
Por ejemplo, la ergonomía de los puestos de trabajo en relación con las estructuras jerárquicas de organización.
Si contemplamos los puentes de mando, desde las primeras toscas versiones de Star Trek TOS (Constitution Class), vemos que destaca una organización jerárquica clara:
Esta estructura se mantiene en todas las naves de cierto tamaño, permitiendo a cada escalón superior en la jerarquía tomar decisiones basadas en datos cada vez más abstractos, hasta terminar en el capitán -y posiblemente ayudantes- encargado de cumplir con la misión.
El primer fallo que tenemos, es efecto del desarrollo tecnológico de la época, y está en la no-reusabilidad de las estaciones de control.
Es lógico que en los primeros episodios se pensase en aparatos físicos de formas y tamaños concretos para propósitos determinados, pero con los avances en informatización esto carece de sentido. La posibilidad -aunque no obligatoriedad- de centralizar todos los indicadores -y buena parte de los controles- en un mismo panel, debería ser un aspecto esencial a tomar en cuenta al diseñar un puente de mando.
Cierto que determinados controles serán más o menos cómodos para determinadas tareas si tienen una forma concreta, pero no tiene sentido que formen puestos de control únicos para dicha tarea.
El segundo fallo, ilustrado de forma flagrante en el por otro lado estéticamente impecable puente de mando de las naves clase Sovereign, es la necesidad de estar continuamente de pie para acceder a gran cantidad de los controles.
Unido a este fallo, está el de los escalones. Carece de sentido imponer escalones en un lugar que puede hacer falta evacuar de forma urgente, siendo que al integrar el puente en el diseño estructural de la nave no se tiene limitación real al espacio que vaya a ocupar. En todo caso, sería más razonable adaptar el resto de la nave al puente, que no al contrario.
En el puente de las naves clase Galaxy, estos últimos dos fallos están resueltos de forma inteligente por medio de rampas de acceso en un caso, y con asientos extraíbles para los paneles de la parte superior en el otro. Esto permitiría tanto el acceso rápido a gran cantidad de datos en la pared trasera, como trabajar de forma cómoda durante periodos de tiempo más largos en cualquiera de estos puestos.
Quedaría aún el aspecto de tener un fácil acceso a una mayor cantidad de datos desde el puesto del capitán, aunque se podría argumentar que en caso de necesidad este simplemente se podría desplazar a cualquier otro puesto. Concretamente los puestos laterales parecerían aunar asiento, gran cantidad de displays, y una orientación que permite aprovechar la pantalla principal del frente del puente, por lo que podría ser perfectamente posible controlar toda la nave desde cualquiera de ellos.
La alternativa a las estructuras jerárquicas, la tendríamos en la clase Danube, donde tendríamos puestos de control unificados, aunque se le podría echar en falta algo más de diversidad y movilidad.
Para terminar, en el puente de operaciones de la estación espacial DS-9, podemos ver la unión de todos estos fallos plasmada en un solo diseño, completamente centrado en los valores cinematográficos y siendo la antítesis de cualquier planificación razonable (en cierto sentido, como toda la serie DS-9).
Resumiendo los aspectos clave:
Pan con chorizo al microondas, huevos cocidos con mahonesa y pimentón, zumo de naranja pasteurizado. Tres grandes inventos de la humanidad.
JarFil
Claro que, para ser más exactos, serían algunos más: fermentación controlada (de la levadura), horno eléctrico, horno microondas, vitrocerámica de inducción, emulsificación de la mahonesa y química de los alimentos, envasado al vacío, liofilización, desecado por atomización, pasteurización, plato de porcelana, cuchillo y cazuela de acero, antibióticos, fumigación con pesticidas. Más de 20 inventos, y sólo es la punta del iceberg.
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