« Superflat MonogramEl Taxi, Jesús, y las tetas de la canija »

Culpabilidad (I)

De pequeño no te das cuenta, y de mayor muchas veces tampoco, pero según pasa el tiempo y sigues mirando alrededor, se ve cómo las relaciones causales van moldeando a las personas y su entorno.

Una niñez traumática, un corazón roto, un trabajo perdido, hacen que el mundo particular de cada uno se tambalee. Unas veces más, otras menos, unos consiguen mantener el equilibrio y seguir haciendo lo mismo, otros se caen y tienen que volver a levantarse. Otros más, deciden que no les da la gana levantarse, deciden convertirse en mártires y dejarlo todo de lado.

Es especialmente entre estos auto-mártires, donde aparecen los hijos de puta; no les basta con haberse caído, sino que intentan hacer caer a cuantos les rodean, al mismo tiempo culpando a todos de su propia desgracia. Algunos lo llaman "el juego de la culpa", o "pasar el marrón". Unos cuantos se afianzan en estos juegos hasta el punto de convertirlos en un "tira la mierda a matar"... y unos pocos lo hacen sin metáforas.

A esos últimos los llamamos "monstruos", a los anteriores... nada. Como si el paso de uno a otro fuese instantáneo, una delimitación de ahora no, un segundo después sí. Pues no, no es así.

Los monstruos no nacen, crecen poco a poco entre nosotros, cayéndose, hundiéndose más y más, arrastrando consigo a cualquiera que les intente sacar a flote, echando la culpa de todas sus desgracias a quien no quiera hundirse con ellos.

Tras unos años mirando el mundo, a las gentes que lo habitan, te das cuenta de que todos nacemos inocentes... sólo tenemos culpa de las elecciones que hacemos a partir de ahí.

De hecho, "culpa" no es una palabra estrictamente exacta, pues sólo somos lo que nuestros genes y entorno hacen de nosotros. Más correcto sería decir "potencial de responsabilidad hacia otros", que a la larga se reduce a lo mismo:

Debemos ser tratados en función del potencial que representemos, de puteo hacia el resto de personas.

Ese "potencial", mal llamado "culpa", es el que formamos día a día con nuestras decisiones. Cada vez que decidimos agarrarnos a un trozo de madera, o atarnos otra piedra al cuello, cada vez que hundimos o sacamos a flote a alguien, cada vez que aprovechamos las oportunidades que se nos brindan o decidimos conscientemente tirarlas por la borda.

A la larga, ves que hay dos tipos de personas: los que tiran parriba, y los que tiran pabajo. Los segundos deben recibir las ayudas que necesiten... y si aún así las rechazan, deberán ser apartados de la sociedad. Sin miramientos, sin concesiones, sin alargar innecesariamente el daño que causan a su entorno.

Si algún día llegan a darse cuenta de esto, y a cambiar su tendencia, deberían ser reinsertados en la sociedad... pero de esos cambios, hablaré en la segunda parte.

Trackback address for this post

This is a captcha-picture. It is used to prevent mass-access by robots.
Please enter the characters from the image above. (case insensitive)

No feedback yet

Deja un comentario


Your email address will not be revealed on this site.

Your URL will be displayed.
(Line breaks become <br />)
(Name, email & website)
(Allow users to contact you through a message form (your email will not be revealed.)

¿Cuántos LOMOS hay en la foto?

(si fallas, puedes volver a intentarlo... al menos por ahora)

Jaroslaw Filiochowski
jar<QUIT@ESTO>fil@gmail.com
(e-mail, jabber, gtalk)
Desde: Bilbao, España

Julio 2008
Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
 << <   > >>
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      
Ordenar por:

Yo NO veo TV

Yo NO veo TV
00 horas de TV a la semana

powered by

powered by b2evolution free blog software

+

Gentoo
Gentoo


photos powered by

Foto de una cámara de fotos difital Nikon Coolpix 7600
Nikon Coolpix 7600

+

Foto de un móvil Nokia 3650 con logo personalizado
Nokia 3650

Por cortesía de NokiaGame 2002


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia Creative Commons salvo donde se especifique explícitamente otra licencia.


IBSN: 3-3718-9164-1